viernes, 5 de mayo de 2017

Sin límites

Ahora sentada pienso, hecho la vista atrás por unos instantes y veo en este momento, mi vida con otro enfoque muy distinto al de antes. Quizá es la edad, la madurez, la amplitud de visión o el aprendizaje de la vida. Antes soñaba sabiendo que eso que quería lograr, lo llegaría a alcanzar algún día. La verdad es que con el tiempo el día llegó y muchas cosas de las que he deseado se me han proyectado. Otras se quedaron por el camino, supongo que porque no las sentía intensamente.



En ese punto es donde quiero incidir.
En la diferencia enorme que hay entre soñar o querer algo y sentir como que ya forma parte de ti, de tu vida.

Verás, cuando tu piensas por ejemplo, en obtener algo material, como un coche, no es lo mismo enfocarte en ello con un pensamiento de “en un futuro lo tendré”. Por lo contrario cada día sientes como te subes en él y lo conduces (aunque estés subiendo en un Seat panda).

Pruébate, durante un tiempo y vas a notar el cambio.
Posiblemente no lo creas, pero tu entorno y tu vida en general es un reflejo de lo que tu has llegado a vibrar o sentir.

Cuando te levantas de la cama arrastrándote, sin ganas de salir y cuando hablas con alguien solo teniendo un punto de vista negativo de las cosas o crees que no mereces nada o que nunca encontrarás a esa persona especial. Pues bien, te he de decir que tienes toda la razón. Vas a ser el resultado de lo que quieras ser.
Si vas a ser capaz de escalar aquella montaña, lo vas a lograr, si sientes que será muy difícil, posiblemente lo sea y si crees que tus manos no van a poder aguantar el desgaste, pues no lo van a hacer. Párate a pensar, que somos energía y según tu sientas y desprendes la energía es lo que vas a recibir. Imagínate una onda expansiva la capacidad que tiene de llegar muy lejos, pues tu puedes sentir igual.

Se que hay muchas personas que no creen en esto o que te dicen que has de tocar de pies a tierra y ver la realidad. La única realidad que existe es la que tu quieras ver y de eso dependerá tu expansión.

No existen los limites, los ponemos nosotros y eso es lo que nos frena a vivir intensamente, a sentir por todos los poros de nuestra piel, sin miedo a equivocarnos y al que dirán.
Nunca te conformes, si quieres una casa grande, no sueñes con una pequeña pensando que nunca vas a poder tener la grande. Porque ya estarás creando tus propios límites.
Necesitamos iluminar mas alto y enfocar mas lejos.

No me creas, experimenta tu mismo, nunca te conformes con la verdad de alguien, prueba y siente que percibes.

Os dejo esta frase de reflexión e inspiradora, que la verdad retumba dentro y abre los ojos de nuestras posibilidades.


“Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, tendrás razón”.
Henry Ford




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