miércoles, 25 de noviembre de 2015

Los germinados


Son semillas que se someten a un proceso de germinación y se convierten en brotes de gran valor nutricional. Aconsejables para llevar una dieta sana y equilibrada. Las podemos germinar con semillas que no hayan sido tratadas con químicos y pesticidas (ecológicas).
Las semillas germinadas tienen muchas más propiedades nutricionales que las semillas secas; Su valor nutritivo se  multiplica durante su germinación, haciendo que este alimento sea digestivo, gracias a los cambios en su proceso.
Los germinados son ricos en: Vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas, oligoelementos, proteínas y ácidos grasos esenciales.
Los podemos comprar hechos en tiendas especializadas o bien podemos hacer nuestro propio germinado en casa, a un moderado precio.
Podemos hacerlos con diferentes tipos de semillas de legumbres, verduras, cereales y oleaginosas.
Aunque en este articulo nos vamos a centrar en las propiedades de las dos leguminosas como: la alfalfa y las lentejas. Y de esta ultima la elaboración del germinado, ya que la alfalfa tiene el mismo proceso de germinación que las lentejas y otras legumbres.
Podemos elaborar infinidad de recetas como: verduras, sopas, ensaladas, bocadillos vegetales etc.… Aunque si queréis conservar todos sus nutrientes es mejor su consumo en crudo, en ensaladas o como decoración en platos calientes.
Lentejas germinadas
Hay diferentes maneras de elaborarlas.
Nosotras lo hacemos poniendo las lentejas pardinas en agua, 5-6 horas de reposo son suficientes o si se desea pueden estar toda la noche. 

Por la mañana las escurrimos bien y las ponemos en una bandeja. Humedecemos un trapo de cocina o gasa grande y las tapamos bien. Seguidamente las metemos en el horno o en un sitio donde no le de la luz, así las tendremos de dos a tres días según el germinado que queramos. Cada día las revisaremos y si es necesario añadiremos un poco de agua y volveremos a tapar. A nosotras en concreto nos gusta que el germinado sea pequeño porque tiene más propiedades.

Mas o menos como veis en la foto. 
Para su conservación meterlas en un tarro de vidrio de cocina en la nevera.
Otro método que también está bien, después de tenerlas en remojo toda la noche, es de germinar poniendo una taza de lentejas dentro de un envase de vidrio grande.
Con el envase, una goma, una gasa o red para cerrarlo, tendremos suficiente. La gasa nos servirá como colador y a que traspase el agua (para conseguir la humedad que necesita).
Con las lentejas dentro añadir ¾ del envase, agua de botella, cerrar y remover. Tirar el agua y dejar el frasco boca abajo apoyado encima de una superficie o cosa que nos ayude a que quede algo inclinado. Lo pondremos en un sitio oscuro para que escurra bien el agua. Esta operación la haremos los dos o tres días de su germinación, para que se laven bien y estén humedecidas.
Las lentejas no nos pueden quedar con moho ya que peligran de contener hongos. En este caso las tendríamos que tirar. 

Propiedades nutritivas y terapéuticas de las lentejas germinadas
Son ricas en proteínas, hierro, vitamina C y retrasan el envejecimiento.
Son de fácil digestión y nos aporta energía y vitalidad
Baja los niveles de colesterol y nos ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre.
Estimulan nuestro sistema renal.

Propiedades nutritivas y terapéuticas de la alfalfa germinada
Contiene vitaminas A, B, C, E, K y minerales como calcio, fósforo, manganeso, potasio, azufre, magnesio, sílice, hierro y cobalto.
Contiene todos los aminoácidos esenciales y es un buen regenerador celular.
Por su alto contenido nutricional va bien para:
El estreñimiento, la anemia, favorece la flora intestinal, ulceras estomacales, colesterol, puede ayudar contra el cáncer, alta presión sanguínea, prevenir osteoporosis…



No hay comentarios:

Publicar un comentario