jueves, 23 de octubre de 2014

ALIMENTACIÓN Y EMBARAZO



Una de las etapas más bonitas de la vida, donde sentimos miles de cambios dentro de nuestro cuerpo y fuera de él. Donde empezamos a hacer un lugar enorme de nuestra existencia para dárselo a otra gran personita que viene de camino. Es de especial importancia que seamos conscientes de nuestra alimentación antes, durante y después del embarazo.



Antes de gestar es aconsejable seguir una dieta equilibrada rica en ácido fólico. Esta vitamina es buena  para las células, ya que ayuda al correcto crecimiento del ser humano y para el desarrollo adecuado del feto. Se debe ingerir unos 400mcg diarios de ácido fólico en forma de comprimidos, capsulas, líquido, 3 meses antes y durante los primeros 3 meses de embarazo, así ayudamos a prevenir posibles malformaciones. Para el buen funcionamiento del ácido fólico (vitamina B9) es bueno tomarlo junto con vitamina B12 (cobalamina). 

Alimentos necesarios durante todos los meses de embarazo:

  •      Germen de trigo.
  •      Polen
  •      Levadura de cerveza
  •      Huevo
  •      Legumbres
  •      Pescado y marisco
  •      Frutos secos
  •      Verdura (espinacas, zanahorias, espárragos, pimientos, remolacha, endibia, escarola, calabaza, etc)
  •      Frutas (plátano, piña, arándanos, pera, mango, sandía, etc)


Se recomienda que el aporte de kilocalorías diarias aumente. Por ejemplo si aportamos 1800kcal en nuestra dieta habitual incrementemos 300kcal más, que hacen un total de 2100kcal, para mantener el peso ideal. Se aconseja no ingerir menos de 1800kcal al día en el embarazo ya que puede provocar un déficit de nutrientes en las dos partes.

Cuando el organismo de la madre tiene más demanda es a partir del 4to mes de gestación, debemos aumentar el aporte de vitaminas, minerales y en general de todos los nutrientes.

Es en ese mes cuando se ha de aumentar la ingesta con una dieta de 2500-2750 kcal diarias.

Los hidratos de carbono han de ser abundantes, fundamentalmente aquellos que son saludables para nuestro organismo como los tubérculos, cereales, legumbres…debemos evitar los de absorción rápida que tienen mucha cantidad de azúcar. El desayuno es esencial, deberá ser rico en hidratos para empezar el día con energía. Entre comidas no ha de pasar mucho tiempo pues el cuerpo empieza a coger de las grasas del cuerpo y puede provocar un estado de cetosis.

Las proteínas las encontramos en fuentes como el pescado, carne, huevos, marisco, etc. Se aconsejan que sean de AVB (alto valor biológico) y se ha de aumentar la cantidad en 100-115 gramos diarios.

Las grasas han de ser equilibradas de 20 a 30 gramos diarios. Evitaremos las grasas procesadas como la margarina y recomendaremos las grasas del aceite vegetal, pescado azul, frutos secos, etc.

Los minerales
Hierro (es vital para prevenir la anemia y por eso es necesario una dosis de 25 a 30 mg diarios), zinc (interviene en la formación y mineralización de los huesos y de los órganos reproductores, refuerza el sistema inmunitario, entre muchas propiedades que tiene. Se encuentra en alimentos como: el marisco, pescado, carne, hígado de animal, polen, plátanos, nueces, espinacas, etc), calcio (este mineral es muy importante, se han de consumir 1200mg diarios para prevenir de posibles descalcificaciones de la madre), magnesio (tomando una dosis de 450 mg diarios conseguimos prevenir de padecer calambres musculares sobretodo en las piernas y hormigueos. Los frutos secos aportan mucho magnesio, en especial las nueces y almendras), yodo (Se debe consumir pescados y mariscos ya que contienen yodo y este es fundamental para el correcto desarrollo del cerebro del feto. La dosis necesaria es de 175 mg diarios aunque si se pasa de esta cantidad no hay peligro ninguno).

Las vitaminas
Es muy importante también el aporte de vitamina E (vitamina antioxidante que actúa protegiendo los lípidos de las membranas celulares permitiendo así más vitalidad. Se encuentra en alimentos como los cereales, legumbres, aceites vegetales…), vitamina A (fundamental para la buena anidación del óvulo fecundado), vitamina B6 (fundamental en la formación del sistema nervioso),

Llegados a este punto he de remarcar la importancia de llevar a cabo una buena alimentación desde el principio del embarazo. Conseguimos evitar complicaciones y subministramos a la madre y al hijo su fuente necesaria de nutrientes.

Una vez hemos tenido a nuestro precioso bebe hemos de darle mucha importancia a la fase de la alimentación de la mujer durante la lactancia.

Los primeros días después del parto la madre segrega calostro este es primordial para la alimentación del bebe ya que aumenta sus defensas, inmunizándolo. Esto es debido a que contiene el triple de proteínas que la leche y éstas son globulinas inmunes. La grasa del calostro contiene una gran dosis de betacaroteno, vitaminas del grupo B y selenio.

Aquí es muy importante que la madre tenga una buena dieta equilibrada y tome levadura de cerveza, polen o germen de trigo  ya que aportan grandes nutrientes. También es fundamental aumentar la cantidad de líquidos con bebidas nutritivas como la leche de almendras, soja, zumos de frutas e infusiones de anís, este último se utiliza para incrementar la lactación.

Hay que evitar otros alimentos en la lactancia que pueden provocar rechazo por parte del niño. Por ejemplo, los espárragos o las alcachofas que contienen unas sustancias aromáticas que alteran el sabor de la leche materna.





Sanos y bien alimentados, es momento de disfrutar una bonita etapa que nos da la vida.

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