sábado, 19 de abril de 2014

Aceite de sésamo








El aceite de  sésamo es un aceite vegetal que se 
obtiene de las semillas de sésamo también llamadas
ajonjolí. Se obtiene del prensado en frío de sus semillas,
conteniendo el gusto y aroma peculiar de la semilla y
su color es amarillo claro.                                   
En el Sudoeste de Asia el aceite de semillas de sésamo
tostado (de color más oscuro), se emplea para potenciar
el sabor de las comidas al punto de servir, como sopas, fideos… Nunca se emplea como un medio para freír.
El aceite de sésamo tiene un gran aporte nutricional y cosmético. Históricamente se utiliza como un analgésico, antiséptico, antiinflamatorio, antioxidante de piel, encías, dolores reumáticos y otras enfermedades.





Las grasas que contiene son insaturadas lo que junto con el contenido de lecitina y fitoesteroles  ayuda a reducir el colesterol en sangre, memoria o cualquier enfermedad mental. Es rico en calcio, hierro, Zinc, vitaminas del grupo B y E.


En su uso externo este aceite tiene la propiedad de tonificar y revitalizar la piel, para masajear nos dará una muy buena hidratación de la piel y como bronceador  nos sirve 
de protección de rayos UVB, favoreciendo el bronceado.
Es muy habitual el aceite de sésamo en medicina ayurvédica, se utiliza para consumo y calentado de masajes para tratar trastornos del sistema nervioso.



También nos puede servir para hacer mascarillas con arcilla verde, el aceite de sésamo y sus correspondientes infusiones de plantas, para cualquier zona de la piel del cuerpo y como no para elaborar una estupenda mascarilla capilar para el cabello seco, caída o escamación capilar, haciendo así una gran depuración y limpieza de la piel.









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