martes, 5 de febrero de 2013

Salvia





La salvia es el género más numeroso de la familia de las lamiáceas, con 700 a 900 especies de arbustos. La especie
más común es la salvia officinalis, conocida por su uso medicinal y gastronómico.
Se la considera la reina de las plantas aromáticas. És una planta perenne, xerófila y termófila de Europa meridional.




Propiedades terapéuticas:

És antiinflamatoria, diurética, antiséptica, antiespasmódica, estimulante, carnitiva,
antioxidante y tónica.
Es la planta por excelencia para la mujer: es un regulador de la menstruación y
va bien para la menopausia.
También se utiliza para tratar dolencias del aparato respiratorio y digestivo. Es un desinfectante bucal, en gárgaras y en el dolor de garganta inflamada.
Tiene propiedades que mejoran el funcionamiento del sistema nervioso. Reduce la ansiedad, estrés y ayuda cuando se tiene depresión.
Por su acción antioxidante previene la formación de tumores y cáncer.
También se han encontrado en la planta, propiedades antidiabéticos, porque disminuye el azúcar en la sangre.
Se puede usar en cataplasmas o loción de uso externo, para llagas, ulceras etc.


Contraindicaciones:
La salvia está contraindicada en la lactancia, insuficiencia renal, epilepsia. Por su alto contenido en tuyona.

No es recomendada en la mujer en el embarazo por su cierta capacidad abortiva.
La salvia en la cocina:

Se usa bastante en la cocina Francesa e Italiana.
Es una hierba aromática que se puede usar, tanto
en fresco, como en seco para cocinar. A mi personalmente me gusta más en fresco, porque
cuando esta seca, su sabor es más resinoso.
Se puede mezclar con cualquier otra planta, romero, orégano etc.
Se puede usar en caldos, ensaladas, pastas, carnes
cremas vegetales, mantequillas y aceites.


Infusión:

Pondremos un cazo con agua a hervir, cuando hierva lo apagaremos y añadiremos las hiervas, dejándolas reposar de 5 a 10 mint. Según lo concentradas que nos guste.
Lo colaremos en una taza o vaso.

             
         
   
   Uso externo:
                                                                                              
Aceite esencial de salvia:

El aceite esencial de salvia nos puede servir como relajante muscular y para equilibrar  las hormonas femeninas, usándola en periodos irregulares y síntomas de la menopausia. Por ello es que lo podremos usar en baños, compresas, masaje o inhalaciones con difusores.
También nos servirá para hacer gárgaras y aguajes para la gingivitis, llagas, piorrea y heridas en la boca. Para ello necesitaremos preparar una infusión de romero y tomillo, y a ½ vaso de infusión añadiremos 4 gotas de aceite de salvia.   
                                                                                                                              
Otros usos de la salvia:
También se puede elaborar desodorante, lociones, jabones y pasta de dientes.                                              
                                                                                                 
                                                                                                                                                                                                                                             
Frase Positiva:
Cuando me relajo me siento bien. Amo todas las células de mi cuerpo.







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